Antes de hablar de pastillas conviene saber qué cuenta como disfunción eréctil y qué no — y leer el indicador que el propio cuerpo publica cada mañana.
La definición, sin dramatismo
Disfunción eréctil es la incapacidad persistente — tres meses o más — de lograr o mantener una erección suficiente para el sexo. Lo que no es: el fallo aislado tras el alcohol, el cansancio o un mal día, que le ocurre a cualquiera y no pronostica nada. La frecuencia sube con la edad pero la causa no siempre es la edad — el recorrido completo por causas físicas y su tratamiento está en causas de la disfunción eréctil y en los tratamientos disponibles.
La erección matutina: el test de hardware
Las erecciones nocturnas y matutinas ocurren en fase REM sin estímulo alguno — son el autodiagnóstico del circuito. Su lectura es el diferencial más útil de esta sección: si desaparecen por completo durante semanas, la pista es física — vascular u hormonal — y merece analítica; si siguen ahí pero el sexo falla, la mecánica está intacta y el problema vive más arriba — ese camino está en disfunción eréctil psicológica. Un matiz que ahorra sustos: su frecuencia baja con la edad de forma natural, y una mañana sin erección no es dato — la tendencia de semanas sí.



