Qué es la disfunción eréctil

La disfunción eréctil es la dificultad persistente para conseguir o mantener una erección suficiente para la relación sexual. La palabra que importa es persistente: un fallo aislado — cansancio, alcohol, nervios — no es un diagnóstico. Se habla de disfunción cuando el problema se repite durante unos tres meses, y a partir de ahí merece atención, porque casi siempre tiene causa identificable y tratamiento eficaz.

Las causas, por edad y por tipo

La erección es un fenómeno vascular comandado por el sistema nervioso, y sus fallos se reparten en tres familias que cambian de peso con la edad:

  • Psicológicas y de conducta — estrés, ansiedad de rendimiento, problemas de pareja, pornografía como patrón exclusivo. Dominan en menores de 40, donde el cuerpo suele estar sano.
  • Vasculares y metabólicas — diabetes, hipertensión, colesterol, tabaquismo, sedentarismo. Son la causa principal a partir de los 40–50: la arteria del pene es fina y avisa antes que las del corazón.
  • Hormonales, neurológicas y farmacológicas — testosterona baja, próstata y su cirugía, y los efectos secundarios de fármacos habituales (antidepresivos, betabloqueantes).

El desglose completo, causa por causa y con sus preguntas frecuentes, está en la guía de causas de la disfunción eréctil.

La señal que no conviene ignorar

Una disfunción eréctil persistente en un hombre de mediana edad es, con frecuencia, el primer síntoma visible de un problema circulatorio — aparece años antes que la angina o el infarto porque las arterias pequeñas se estrechan primero. Por eso la consulta médica vale la pena aunque la pastilla funcione: tensión, glucosa y colesterol son la otra mitad del tratamiento.

Las opciones de tratamiento, ordenadas por evidencia

  1. Inhibidores de la PDE5 — sildenafilo, tadalafilo y vardenafilo: la primera línea, eficaz en la mayoría de los hombres. Se diferencian en rapidez, duración e interacción con las comidas, no en potencia; cuál conviene a cada perfil está comparado en la portada de tratamientos, y cada producto de la rejilla de arriba muestra sus dosis y precios en vivo.
  2. Cambios de hábitos — ejercicio, peso, dejar el tabaco, moderar el alcohol: el único tratamiento que actúa sobre la causa vascular y cuyo efecto crece con el tiempo. La evidencia sobre el tabaco está resumida en ¿el tabaco provoca disfunción eréctil?
  3. Dispositivos de vacío — erección mecánica; útiles cuando los fármacos están contraindicados (nitratos) o no bastan.
  4. Tratamientos locales y cirugía — inyecciones intracavernosas, prótesis: el último escalón, en manos del urólogo.

¿Y los remedios «naturales»? Ninguno alcanza el efecto de los IPDE5, y los que parecen lograrlo suelen esconder sildenafilo sin declarar — el repaso honesto está en la guía del viagra natural.

Prevención: lo que protege la erección

Lo mismo que protege el corazón: actividad física regular (el ejercicio aeróbico tiene efecto medible sobre la función eréctil), peso bajo control, no fumar, alcohol con moderación y sueño suficiente. Ningún suplemento sustituye a esa lista.

Referencias