Poca gente lo pregunta en voz alta, pero los buscadores lo registran: ¿la disfunción eréctil da derecho a algo — un grado, una indemnización, un tratamiento pagado? La respuesta corta es «a veces» — y el matiz importa.
Grado de discapacidad e indemnizaciones
Como síntoma aislado, la disfunción eréctil no puntúa en los baremos; como secuela documentada — de una prostatectomía, una lesión medular, un accidente de tráfico — sí entra en la valoración y en las indemnizaciones. El sistema que más fino hila es el estadounidense de veteranos, útil como referencia de cómo se argumenta una reclamación: ¿cuál es el grado de incapacidad del VA por disfunción eréctil? El caso quirúrgico — el más común — está desarrollado en la erección después de la cirugía.
Quién paga el tratamiento
En España, el bolsillo propio: los IPDE5 quedaron fuera de la financiación pública y la mayoría de pólizas privadas los excluye como «estilo de vida». Eso convierte el precio por pastilla en la variable real del tratamiento — y es la razón de ser del genérico, cuyos números están en las fichas de sildenafilo y tadalafilo.



